domingo, 6 de febrero de 2011

The Most Important Things, Are Not Things

Recuerdo hace bastante tiempo cuando empecé a escribir acá, iba a ser una cómica y trillada crónica de 40 días sin alcohol sin sexo… sin placeres bajos, en un, quizás, desesperado intento por innovar en mierdas de desamores… Resulta ser que hoy casualmente dejo de tomar alcohol de nuevo por 83 días – por nada parecido a aquella vieja aversión - o hasta el 7 de mayo que por cierto es mi cumpleaños. Y me asalta una nostalgia, y la veo como la excusa perfecta para saciar esta necesidad, estas ganas de escribir, de que me lean, de compartir. Además es domingo y como dijo F.N, es de noche y solo ahora despiertan todas las canciones de los amantes…
Pienso en el libro que empecé a terminar de leer y cuál será el próximo, pienso que no tengo un verdadero tema del que escribir, pero si muchas ganas… mientras me rasco la espalda con la ayuda de un cuchillo porque no llego con la mano… y ¿por qué? cada vez que quiero escuchar música tranquila mientras escribo, el Winamp me ofrece su mejor repertorio de cumbias y cuartetos. Por fin me decido y pongo un buen tango, en esta tarde gris…
Me gustaría por ejemplo hablar de la falta de amor, no solo hacia el prójimo sino hacia uno mismo… pero la gente ve la palabra amor, y acostumbrada a tanta televisión, y tanta revista Cosmopolitan, lo tildan de cursilería y lo alejan de su finura y su exquisitez y sin poder separarse de su BlackBerry para no quedarse sin aire, siguen navegando sus burbujas sin saber pronunciar la palabra Vogue y jurando amar al personaje televisivo de turno. Mientras ellos aguantan el Jetra dos horas más, para encajar en el after office de las chicas lindas.
Así que decidido, cambio la falta de amor por la abundancia de Hijos de Putas, de forros snobs con lagunas mentales inmensurables, cagadores sin compañerismo que sonríen ante la menor desgracia ajena… y lo que es peor, su supuesta paz interior después de haber cagado a un amigo, a una mina a una persona… pero lo que es aún más aterrador, es que eso sea visto como algo tan normal, que si me estoy prendiendo fuego y vos pasas con una botella de agua te la tomes porque tenias sed… y sea normal, eso es terrible. Mucho mas, créanme para los que venimos del interior – que estoy seguro no somos todos santos – pero al menos no somos hijos de putas horario corrido y si acaso, dejaríamos de serlo en nuestras 2 o 3 horas de siesta. Y como si fuera poco casi convencido de que somos magnánimos bondadosos por naturaleza… me entero que no somos ni siquiera naturales y dicho eso, ahora recuerdo que volviendo de Neuquén una vez hablando con un músico de folclore que viajaba sentado al lado mío, comentábamos como los libros nos iban marcando y cambiando la manera de pensar, de ver las cosas. - justo había salido el tema de la psicología - pero coincidimos en que si tu vieja te dice TE QUIERO, ¡te quiere loco!, no quiere decir otra cosa, mandamos a cagar a la psicología por un momento y lo pochoclera de la película hizo que nos separáramos sin saber nuestros nombres y sin más despedida que seguramente mis ronquidos.
Se me está haciendo tarde para dormir y todavía es muy temprano para madrugar… y entre recuerdos de HDP insisto cuanto amor falta loco, cuanto le falta coger a la gente, darse besos con lengua, tocarle el culo a tu novia en la calle, cuando va a subir al bondi, hay que coger que se viene el fin del mundo… y la paja, si a la paja y no a las pastillas para dormir como dice E.P.
Como es posible un mundo mejor con tanta mina frígida ¿?, que no sabe garchar y pretende hacer el amor, como pretender que abra las piernas si ni siquiera puede abrir los ojos, con un Yogurt Ser en la cabeza, las tetas y el corazón alicatado de siliconas, “minas que les gusta la partuza hasta que alguno las usa, para romperles… el corazón”. Pero tranquilo amigo que la mujer hermosa e inteligente existe y cuando se quede sin batería la BlackBerry… quizás se deje de confundir simpleza con simplicidad.
Bastante obscuro, será el domingo, será la pena de un escritor fracasado, de un pésimo escritor que se da cuenta a veces que poco y nada tiene…
No hace mucho, de hecho hace muy poco me encontraba yo en un pueblito de mi Rio Negro natal, con la mágica compañía de mi vieja, esa mujer increíble que todos conocen, al costado de una pileta azotados por un solazo de domingo, barnizados disfrutando realmente de un cumpleaños de un familiar no del todo cercano. La comida, los circunstantes y los detalles, en esta parte, eran tan impresionantes que carecían de importancia. Empero minutos antes de irnos pasamos a visitar a unos tíos de Tachy, familia de la anteriormente mencionada “familia no tan cercana” y ahí si fue algo increíblemente maravilloso, viven a no más de 200 metros de la casa donde estábamos antes. Yo bajé con el Iphone enchufado, perfumado, vestido todo de blanco con una babucha y con los anteojos de sol puestos – lo comento porque tener todo eso nunca me había hecho sentir tan carente, tan exiguo - era un atardecer perfecto el cielo limpio de nubes parecía una pared y el sol se decidía a bajar siempre por el mismo lado. Interrumpiendo los pensamientos de mi tío nos hicimos presentes en el patio desordenando el silencio mientras nos tobilleaba un cachorrito “ROSENDO”.
- Viste la nueva bestia, este lo encontré un día acá en el patio, lo corrí pa´ fuera con un balde con agua, se ve que lo han abandonado por ahí, y la otra noche que llovió tanto matecito (su hermano) lo encontró en la calle tirado pa´ morirse se ve pobrecito, acá nomas en la vereda viste ¿? Así que ahí no mas lo trajimos para dentro le dimos de comer y ahora se quedo acá con nosotros. Che y ustedes cómo andan ¿? Siéntense Saludamos nos sentamos y enseguida salió matecito a saludarnos también. Habiendo cumplido con el protocolo y después de rechazar los mates mi tío con sus manos entrelazadas sobre su panza, se despega de un suspiro, diciendo: “la tarde muriendo va, sangrando en el horizonte” pero lo dijo como alguien dice –que calor que hace. Y empecé a ingeniármelas para escucharlo cantar.
Y como casualmente le debía una guita a mi vieja, que no tenía para pagarle en ese momento, decidí que no estaba dispuesto a irme con las manos vacías… y exigí, por poco, que si no podía pagar con la moneda de curso legal… recurriríamos a las canciones. Y así fue como imitando a dos nenes se peleaban para ver quien NO cantaba, y yo como buen mediador tomé la decisión de que los dos me hicieran participe de tanto.
Nunca había escuchado a matecito tocar la guitarra, pero sabía que era increíble, aunque no imaginé que lo fuera tanto, tocó un adagio y juro que no recuerdo haber escuchado otro sonido, no sé si pasaron autos, si ROSENDO volteó alguna olla, solo me acuerdo que me imaginaba todo gris, y que tuve que interrumpir con un estúpido: “que hermoso” porque me daba vergüenza emocionarme hasta las lagrimas.
Escuche cantar a mi tío, miraba también lo humilde de la casa que tanto recordaba de fotos, fotos de rollo, de esas que se guardan de a montones en cajas de zapatillas… cantó hermoso, como nos tenía acostumbrados, y me di cuenta, cuanto mucho más que todos tenía el. Y que ricos eran, por tener esa voz y esa manera de tocar la guitarra… y cuan pobre me sentí, cuan nada. Pero feliz porque tenía la posibilidad de que canten y toquen para mi… y era un domingo cualquiera en un pueblito poco conocido, la voz más llena y la guitarra mejor tocada cantaban para mí, lo tuve todo por un rato… volvimos a casa con Mamá Tachy viajando en auto con el estéreo apagado para no olvidar tan rápido. Y no podía dejar de pensar cuantas más estrellas se veían en mi ventanilla y que antes de irnos mamá le dijo… -“hasta lueguito cuídense, no dejes de cantar”- y mi tío respondió entre risas: -“¡QUE NO VOY A CANTAR! SINO CANTO ME MUERO”- se volvió con su sonrisa otra vez a sentarse en el silencio de su patio de tierra.
Y yo me volví pensando: LAS COSAS MAS IMPORTANTES, NO SON COSAS.

domingo, 20 de junio de 2010

la 25 NdeR

Como en un duelo del Far Far West, nos miramos desafiante, el cursor negro que destella en esta virtual carilla blanca, y yo… con un poco de resaca de anoche, de frio, con medias y sin zapatillas… para ver quien se deja primero…
Se nota que es domingo, y que esta él, más cansado que yo porque me deja deshonrarlo en letras. Cambiar pensamientos por caracteres, puede tener su cuota de peligrosidad si es que existe esta palabra. Pero supongo que ahí vamos.
Que poco le importó al tiempo, que pasó como un rasguido doble sobre las cuerdas de esta guitarra, mi desgano por escribirnos, mi amor, mi desamor, mis mil excusas y mi falta de libros e instrucciones.
Y de ahí mi recelo hacia él, de ahí el esconderse en habitaciones y amantes, donde el tiempo nunca importa, donde el tiempo es aire y a veces sombra. Hasta que ese peso insoportable lo trueca en culpa. O no. Donde el hedor protoplasmático del sexo, molesta y no.
Cuando del perfume de otra piel nacen letras, cuando el ilícito es placentero, porque el castigo es llevadero, cuando un recuerdo tropieza, cuando un alguien te reclama y cuando ya no está bueno desesperar… ahí nacen letras. Y pasa a ser, esto de escribir, una especie de simbiosis, pero entre el placer y la necesidad.
Desaparecieron las 9 musas de un desamor de MIERDA… del cual perdí tiempo que no se recupera y plata que seguramente tampoco. Jajaja. Pero de a poco fui entendiendo que hay que tener mucho cuidado con creerse distinto, con creer que se tiene un mundo aparte mas allá de las estrellas, que por creerse y quererse dueño de tiernas rimas, se es poeta. Me enseñaron que lo primero es ser hombre y lo segundo poeta y que no pinta quien tiene ganas, sino quien sabe pintar.
Desde entonces, voy recolectando mis 9 musas en las cosas a las que vale la pena cantar, leo escribo, pienso, miro, escucho, puteo, me lavo los dientes, almuerzo (a veces), leo, pienso, puteo, miro, escucho, canto, siento, disfruto, duermo (a veces), leo, pienso, leo, escribo, veo, miro, extraño, puteo, amo, puteo, hago, deshago, rio, me quejo, rio, me rio, me visto, desvisto, toco, hago, disfruto, me rio, puteo, compro, me rio, pago, puteo, tomo, escupo, odio, cuchareo, me rio y a veces amo y a veces duermo.
Se maquillo de noche mi cielo. Y en pos de recuperar la plata perdida de tanto amor y amantes me voy a trabajar… volveremos a saber en breve de Alma y de Camilo, esperemos que de otra perspectiva más interesante y ojala algo más pulida.

viernes, 19 de febrero de 2010

Introduccion: a una historia de amor inventada.

Ella cumplía treinta. Arrastraba 30 años sobre su piel adobada de experiencias, sus ojos vieron pasar 30 años, pero su mirada nunca dejó de ser la de sus dulces 16. Había atravesado todas las etapas que una mujer de su edad y época tenía que cumplir: la escuela, la universidad, el posgrado, un trabajo destacado. Creía en Dios (y también todos los que la veían), enseñaba a niños pobres, practicaba yoga, cantaba en un coro solidario. Gustaba del cine arte, lloraba en la ópera y reía en los teatros under de la ciudad. Había sido novia devota y hasta tenía una historia donde le habían roto el corazón. Como él, víctimas los dos de esta ciudad, donde el corazón necesariamente se rompe o se endurece.

Él no se había graduado, no tenía masters, posgrado, MBAs, ni un trabajo destacado. Era de corazón solidario para los más necesitados, aunque sólo juntara tapitas para el Garraham. Íntimo amigo de Dios, cambió el yoga por el gimnasio, cantaba a veces, sólo a veces, en la ducha, lloraba cuando sentía muy dentro alguna zamba o chacarera, tocaba la armónica mejor cuando estaba triste, nunca fue al teatro, amaba el cine y se avergonzaba de su forma de comer pochochos. Fue novio fiel, infiel, engañado y engañador. Generoso en sentimiento, generoso en sonrisas, altruista, siempre que dio nunca volteó la cara para no ver en el ayudado la vergüenza de pedir…

Sus almas moraban con los vientos en los cerros andinos, ese viento que enrojece mejillas y llena pulmones de pureza. A ella, compañera de montañas y montañistas, ya no había cumbre que la intimidara. Sin embargo, el destino la había llevado a la gran ciudad donde en los últimos once años se había vuelto de una adolescente fresca y tierna a una mujer aguerrida, pero que no perdía su toque de espontaneidad, alegría, inocencia y distracción absoluta. Gracias a los dioses ella nunca olvido de qué estaba hecha.

Ella y sus treinta en el bolsillo de su jean Tucci se encontraban tomando un te especiado en una madrugada donde el calor abrasador, avivaba el clima, las pasiones y la noche de la ciudad, en que los últimos se disponían a embarcarse en el sueño reparador. Se preguntaba, ella, cómo haría para superar su última distracción: no había anotado la dirección de su partener nocturno y no sabía cómo contactarlo, ni encontrarlo a esa hora de la madrugada.

Por suerte la misma tecnología que se negó a juntarlos, arrepentida, permitió el encuentro.

Remediada la situación, él llegaba, meticulosamente despeinado, perfectamente desalineado a la moda, a su encuentro. Sus 23 años cargados en su sonrisa. Perfumado con la seguridad de un dandi, que nunca fue. Él se mostraba suelto aunque probablemente un poco inquieto, producto de la ansiedad por lo que iba a encontrar. Ella lo esperaba pensando qué tenía que hacer una chica a la madrugada esperando a un extraño que descaradamente la había encarado desde detrás de una barra de un bar. Sólo una respuesta ameritaba: su inexplicable tendencia a terminar en situaciones impensadas para el estándar de una chica como ella, movida simplemente por la gracia y el placer que le generaba una situación disparada por la ocurrencia asociada a la risa y la alegría y el extraño saber de lo exótico. Exótico, adjetivo que a nadie le cabía mejor que a Él.

Él no paraba de hablar de sus hazañas amatorias, de sus noches de alcohol, de sus noches de alegrías, de sus viajes a los catorce años, de sus controles y descontroles. Ella pensaba qué hacía con esos treinta años inocentes al lado de ese pendejo, de sólo 23 años, amante del vértigo de la vida.

El vivía con los pies en su vereda, el cuerpo en la noche porteña aunque el alma perdida en aquellas empolvadas calles de tierra de su infancia y el corazón junto a sus sueños… allá en las nubes. Ella vivía con el alma apegada a las solitarias y calladas montañas pero escuchaba con atención científica cada uno de sus relatos sobre el ruidoso mundo nocturno de Buenos Aires.

Vaya historia cargada de nostalgias, de amores perdidos, corazones rotos. Esta historia recién comienza, nadie sabe cuánto durará… y si acaso ya no importa, siempre y cuando la condición sea que cada día de historia transcurrido sea disfrutado como el último…

Dos personas semejantes, iguales en su abismo de diferencias… no hablan de amor, no hablan de compromisos a cambio, si lo sueñan. Pero vamos, no son ellos los encargados. Él nunca negaría a belleza tal, su cuerpo, sus besos, sus caricias, sus sonrisas, mucho menos su oído. Es que por más distintos que hoy sean, están benditos por lo mismo: venir de allá, del interior, donde los ojos ven más, los oídos escuchan todo, la risa es más fuerte, es más sincera... y el alma más pura siente de verdad.

Señora de las tres décadas no he alcanzado siquiera mi cuarto de siglo, pero no lo necesito… tengo mi cuarto de cama, que es mucho más divertido que cualquier cuarto de siglo.
Queda usted invitada a ser despojada de sus ropas, sus dudas y sus vergüenzas si es que todavía le quedan…

Que se pudran de celos aquellos que me ven derrochar las gracias que no quiso darles el cielo.

domingo, 14 de febrero de 2010

"From Your Valentine”

Hoy escribo por una necesidad fisiológica, necesito, realmente necesito sacar mis pensamientos y no encuentro otro modo de deshacerme de ellos, que por este medio… y además me da el placer de poder compartirlo para que a 1 de 10 que llegue a leerlo le sirva.
Hoy, a diferencia de los que saben, de los virtuosos de esto… pienso con los dedos en las teclas y sobre el teclado me abandono a mis pasiones, aquí sentado mirando fijamente el monitor.
Es verdad que he perdido un poco el ritmo con todo esto y que el motor de tantas páginas manchadas, ya no es el mismo…
Pero resulta ser que el viernes fuimos a Dyaboo y entre ferneses con speed y unas chichas heladas, viene Jessi a saludarme con un abrazo, completamente borracha, a contarme que había leído algunas notas, y que había dejado que se le caigan un par de gotas de los ojos… y yo en un acto carente de modestia, le respondo: “y espera a leer la nota de san Valentín”, la noche obviamente continuo, pero venga… que los detalles de cómo termino no vienen al caso ( estoy escuchando flamenco, por eso el “venga” ).
Resulta ser que hoy, día de los enamorados… primero en 7 años que estoy solito solo, y sin amar y sin ser amado… me levanto con 147º Fahrenheit de fiebre y placas en la garganta todas necrosadas. Sin ganas de hacer menos que nada, ceñudo taciturno insoportablemente vivo, decido acribillar el día, sentado en la computadora leyendo algo… hasta que esta misma Jessi pareció haber recuperado la memoria y me pregunta casi exigiéndome de una nota de san Valentín.
Y supongo que ahí va.
Son muchas las historias de este día, tarea del que le interese, investigar… lo cierto es que es muy divertido como los que, llegada esta fecha, odian el amor, los enamorados, a Cupido, a San Valentín que de santo no tiene nada jajaja, y deciden quedarse en su casa, escuchando música triste lenta azul, y mirando fotos de viejos amores, y “la casa inundada del olor a que me faltas”, “y sigue llenando este minuto de razones para respirar” “y porque eres linda del pie al alma” y se llenan hojas de “te amo” y se gasta crédito y se gasta plata y hoy 14 de febrero se ama más que ayer y se ama más que mañana y si hoy me faltas, te extraño el triple, porque de todos los días del año, de los 365, uno solo es el nuestro y no estás… y te espero como quien juega un numero sin fe. Y en el timbre nunca eras vos y los mails nunca fueron tuyos y mi ring tones nunca te encuentran del otro lado… y ya sé porque febrero tiene tan pocos días… porque para el enamorado que pasa san Valentín solo… el 14 de febrero dura 192 horas, y hoy él y ella pasan este día con otro él y ella que casualmente no soy yo ni vos y eso es la tristeza envuelta en cinta de moebius… pero flaco… mañana va a pasar lo mismo: no importa… mañana no va a ser el día de los enamorados… y así piensa la gente que odia el día de los enamorados.
En lo que a mí me toca… un día de mierda... todo enfermo dolor de cabeza, tos, sin nadie que me diga feliz día, ni mucho menos a quien decírselo… pero el día de los enamorados, es lindo, es un día para disfrutar, es una excusa mas para pasar el día con alguien que amas más que al resto de toda la población del mundo… y la puta que no es poca cosa. Y todos aquellos que lo odian jodidamente, y que están, y estamos negados a este día… es porque no queríamos que el día llegue y nos encuentre así: sin nadie a quien hacerle el amor, sin nadie a quien levantarse a hacerle el desayuno sin importar cuán ebrio te acostaste anoche, sin nadie con quien ir al cine, tomar un helado, ir a los bosques, comprarle una rosa, un chocolate, llamarl@ para decirle: te amo te extraño y todas las cosas que cuando estuvimos completa y pelotudamente enamorados decíamos: hablar como bebe, llamarnos: kosa; pishi; chu; pollito; lechón; chancho; conchu; gordi; gor; gordita; bebe; pipi; cielo; piki; minnie; mamor; bruja; morci; chanchito con cola; chinchi; Titi; Bicho; Chipo; Pocha; porota; Mor; Novio; Novia; Porcino; Porcina; Porcis; Mamorcis; Mi vida; Mi Sol; Mi Cielo; Reina; Princesa; Gordindinho; Amorcis; Negra; Mosha; Coaton … entre otros. Y corta vos, no corta vos, corta vos dale… bueno los dos a la vez… dale 1 2 3… no cortaste ¿? No vos tampoco… ay es que no puedo amor… y el otro caso es similar… pero cuando uno si corta… el otro se queda con el tubo en la mano con cara de estar esperando un córner… muerto de amor… porque le cortaron el teléfono… y con voz horrible le cantas canciones de amor… y estas tirado en la cama y: “tengo sed” te voy a buscar agua… si pero no te vayas de la cama… WTF ¡!?!?!
Me muero sin vos, no me dejes nunca, nunca te voy a dejar… la realidad es que las han dejado, nos han dejado y no solo no nos morimos sino que ni fiebre levantamos…
Pero esa sensación de desamor, esa sensación de te falta el aire, de extraño absolutamente todo del otro… esa mentira de: tu dulce nombre no habitará más mi lengua…
Humanos… demasiado humanos… para seguir tropezando y tropezando con piedras muy parecidas…
En fin, se me hace, que el dolor y la desgracia y nuestras mil pestes siempre se hablan exagerando, como si exagerar en este terreno fuese señal de buena educación, en cambio nada se dice, intencionadamente, de que contra el dolor hay un sinnúmero de calmantes, como la narcosis o la febril urgencia de los pensamientos, o quedarse tranquilos en una cómoda posición, o buenos y malos recuerdos, propósitos y esperanzas y muchas clases de orgullo y compasión, o llamar al negro, o algún HK o alguna amiga del alma que tienen casi el mismo efecto que los anestésicos.
Mientras que en los más altos grados de dolor, se nos da muy bien hacer gotear líquidos dulces sobre nuestras amarguras… especialmente sobre las amarguras del alma.
En fin... Una pérdida es una pérdida apenas durante una hora: en cierto modo con ella nos cae un regalo del cielo, una nueva fuerza.
C ´est la vie

Especial agradecimiento a todos los que me brindaron de tan buena manera la forma pelotuda con la cual se llamaban con su pareja.

Feliz Día Enamorados.

miércoles, 20 de enero de 2010

2010

Sin muchas ideas, sin memoria inspiradora, contra el reloj vuelvo a escribir algo, cortito, apurado, anto me saca de la compu, mamá a los gritos que arme la valija que en una hora sale el cole...
Comienza un nuevo año, comienza por 23º un año nuevo para mi, un poco, no se si pesimista o realista, demasiado humano quizá, lejos del pensamiento popular, empiezo un año nuevo y me escapo del " este año va a ser mejor q el otro " por fin termino el 2009, ahora estoy mas descansado... no se si estoy loco o que ? pero me parece que este, es ni mas ni menos q la continuacion, en mi caso año 1986 edicion 24, y quedate tranquilo año 2010 te libero de la responsabilidad de que seas un buen año para mi, nada tenes q ver, es solo una cuestion de actitud diria fito... ganas garras mucho huevo y pa lante pa lante...
me toca volver a la ciudad, calor, asfalto lejos de los afectos del corazon, sin nada muy fuerte que me obligue a volver, nada tan importante que me haga viajar ansioso...
dejo en esta tierra en donde el viento sopla enserio, amigos que seguramente empiece a extrañar mucho antes de llegar y familiares de sentimientos muy jodidos...
hay q laburar, hermano! hay q estudiar hermano... me voy sin saber si me voy a mi lugar o si me voy de mi lugar...
que esta parte de nuestras vidas que se divide en 12 meses de aprox 30 dias de 24 horas... sea lo mas llevadera para todos!

Que el camino salga a tu encuentro.
Que el viento siempre esté detrás de ti
y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar,
que Dios te sostenga
en la palma de Su mano. ( esto amerita 1000 birrines en un irish pub )

viernes, 25 de diciembre de 2009

Noche de Paz.

Volviendo la ciudad en sí misma, recuperando los amantes el odio, las ganas el asesino, lo vil el malvado… pierden los modales y lo principesco los caballeros… Acabada la hipócrita víspera, recaen en bajas pasiones, retoman la subyugación de los placeres, los querubines de la noche que pasó.
Arrepentidos los enamorados, lamentan sus confesiones a corazón abierto, pierden el valor los William Wallace de ayer a la noche. Se extingue la magnanimidad en las personas, regresan a invernar los Papa Noel,feliz el grinch, cansado YO. Duele menos esta soledad, se revocan los vacios.
Enmudecido el llanto de los sufridos, resuena el eco de brindis y villancicos, pierde lo narcotizante la disfunción, se elige, al menos hoy, ser políticamente correcto.
Total mañana… mañana será otro día.

domingo, 6 de diciembre de 2009

You Can´t Always Get What You Want...

Quien sabe cuántos días hayan pasado desde la primera vez que me senté a escribir en esta misma silla, con este teclado, de letras no tan borradas por aquel entonces, a comentarles a ustedes sobre una loca aventura, promesa, meta, que alcance a los patadones, y luego sin saber muy bien el porqué abandone.
Lo cierto es que hemos evolucionado desde aquella noche que me lance a relatarles con el corazón en la mano, como un viejo y mal amor, me había despojado de toda alegría. Evolución fue la palabra que uso mi editora Carla, cuando osé amenazarla con volver a ser aquel barman hijo ´e mil, que se montaba a un carpincho caminando, pero al fin de cuentas coincidimos que sería un desperdicio, un pecado involucionar de esa manera. Que es más noble aguantarla, que más noble, sea el mosquito revoloteando el reflector, que topo prudente habitando obscuros túneles. Y a sufrir si eso es lo que toca.
Hoy desde unos centímetros más arriba, me pregunto y porque no a mí ¿? Quien soy yo, para no sufrir por amor, quien soy yo para que una mujer no me pueda dejar de amar, no elija una vida en la vereda del frente a la mía ¿? Qué acto de nobleza realicé que me exoneró de padecer cualquier mal ¿? Claramente ninguno… La puta como se sufre, la puta que mal la pasé y para que les voy a mentir, existen las noches en que me atacan patotas de Cupidos y noches en las que, olores colores sabores y lugares: hacen que un seísmo en el cuarto de recuerdos de mi memoria, deje caer sus fotos de la caja más alta, del rincón más alejado de mi reminiscencia.
Pero el temblor pasa, y de a poco todo a la normalidad vuelve, y cada vez son más suaves y cada vez se olvidan más de temblar…
Hoy un poco más cautelosos cambiamos el corazón como estandarte, y en cambio llevamos una buena sonrisa y en el bolsillo este motor de amor. La familia como siempre tan lejos y tan pegada a mí que no alcanzo a estar mal sin que antes me regale su sonrisa de león, su abrazo por MSN, sus besos por celular. Se extraña UFF que se extraña, los amigos el barrio la familia, el futbol en el barrio, pero ahora con esto de tanta Wii tanto play station 3, los pibes ya no juegan al futbol, pensar que antes había que esperar horas para poder usar la cancha, salvo que quieras jugar con los más grandes que te largaban pirañas de patadas para que te hagas hombre a pasos agigantados.
La michi, mi gran amor… (Igual recién me atacó, porque no se quería mover de arriba mío) es algo que nunca me deja solo, y eso que a veces me olvido por muchos días de comprarle comida, y duerme pegado a mi siempre… y si alguien se quiere interponer, o alguien quiere robarle parte de mi… ella va a acostarse primero en el medio… eso es amor…
Y hablando de amor… por aquí no ha vuelto a pasar tan importante señor, lo esperamos sin prisa, sin pausa, con esperanzas de que esta vez traiga más de lo que las últimas veces se llevo.