Quien sabe cuántos días hayan pasado desde la primera vez que me senté a escribir en esta misma silla, con este teclado, de letras no tan borradas por aquel entonces, a comentarles a ustedes sobre una loca aventura, promesa, meta, que alcance a los patadones, y luego sin saber muy bien el porqué abandone.
Lo cierto es que hemos evolucionado desde aquella noche que me lance a relatarles con el corazón en la mano, como un viejo y mal amor, me había despojado de toda alegría. Evolución fue la palabra que uso mi editora Carla, cuando osé amenazarla con volver a ser aquel barman hijo ´e mil, que se montaba a un carpincho caminando, pero al fin de cuentas coincidimos que sería un desperdicio, un pecado involucionar de esa manera. Que es más noble aguantarla, que más noble, sea el mosquito revoloteando el reflector, que topo prudente habitando obscuros túneles. Y a sufrir si eso es lo que toca.
Hoy desde unos centímetros más arriba, me pregunto y porque no a mí ¿? Quien soy yo, para no sufrir por amor, quien soy yo para que una mujer no me pueda dejar de amar, no elija una vida en la vereda del frente a la mía ¿? Qué acto de nobleza realicé que me exoneró de padecer cualquier mal ¿? Claramente ninguno… La puta como se sufre, la puta que mal la pasé y para que les voy a mentir, existen las noches en que me atacan patotas de Cupidos y noches en las que, olores colores sabores y lugares: hacen que un seísmo en el cuarto de recuerdos de mi memoria, deje caer sus fotos de la caja más alta, del rincón más alejado de mi reminiscencia.
Pero el temblor pasa, y de a poco todo a la normalidad vuelve, y cada vez son más suaves y cada vez se olvidan más de temblar…
Hoy un poco más cautelosos cambiamos el corazón como estandarte, y en cambio llevamos una buena sonrisa y en el bolsillo este motor de amor. La familia como siempre tan lejos y tan pegada a mí que no alcanzo a estar mal sin que antes me regale su sonrisa de león, su abrazo por MSN, sus besos por celular. Se extraña UFF que se extraña, los amigos el barrio la familia, el futbol en el barrio, pero ahora con esto de tanta Wii tanto play station 3, los pibes ya no juegan al futbol, pensar que antes había que esperar horas para poder usar la cancha, salvo que quieras jugar con los más grandes que te largaban pirañas de patadas para que te hagas hombre a pasos agigantados.
La michi, mi gran amor… (Igual recién me atacó, porque no se quería mover de arriba mío) es algo que nunca me deja solo, y eso que a veces me olvido por muchos días de comprarle comida, y duerme pegado a mi siempre… y si alguien se quiere interponer, o alguien quiere robarle parte de mi… ella va a acostarse primero en el medio… eso es amor…
Y hablando de amor… por aquí no ha vuelto a pasar tan importante señor, lo esperamos sin prisa, sin pausa, con esperanzas de que esta vez traiga más de lo que las últimas veces se llevo.
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Y hablando de amor… por aquí no ha vuelto a pasar tan importante señor, lo esperamos sin prisa, sin pausa, con esperanzas de que esta vez traiga más de lo que las últimas veces se llevo...
ResponderEliminarTe amo Giacone
No lo esperes.. porque cuando lo esperas no lo ves o no viene..
ResponderEliminarSin mas..
MB IV